En ninguna circunstancia el aprendizaje es algo trivial, evaluarlo es algo muy complejo que no puede lograrse sin un instrumento bien pensado, diseñado y con claridad de lo que se está evaluando.
Haciendo referencia a las reflexiones del artículo escrito por Xavier Vargas Beal (2005) es conveniente señalar que cualquier aprendizaje modifica íntegramente a la persona, adquirir y aprehender conocimientos es el producto de un proceso donde participa, activamente, integrando e interactuando con el objeto de conocimiento, el estudiante, con sus propias ideas y estructura cognitiva, asimilando y acomodando, para generar nuevas ideas, percepciones, saberes, creeencias… En esta interacción el ser humano va creando nuevos significados de la realidad.
Aprender es una tarea que, en el aula, realiza el estudiante, el docente es responsable de diseñar situaciones de aprendizaje y fungir como facilitador, pero la motivación por aprender, tomar la decisión de hacerlo, poner en juego los aprendizajes previos, movilizar lus estructuras cognitivas, interactuar con el objeto de conocimiento, aprehender, construir y reconstruir el conocimiento, así como reconstruirse así mismo, son procesos que no pueden realizarse fuera de la persona.
La complejidad del aprendizaje, de manera suscinta, es así, por ello es imposible que a partir de un instrumento, como un examen escrito o algunos cuestionamientos verbales, sea posible evaluar y reconocer el aprendizaje del alumno, en toda su dimensión. Pero también es cierto que hay instrumentos bien diseñados, donde se abordan análisis de casos, por ejemplo, donde es posible evaluar de manera precisa buena parte del aprendizaje de un alumno, pero definitivamente no en su totalidad, creerlo así es una postura reduccionista del aprendizaje, desconociento la transformación que hace de la persona.
lunes, 7 de junio de 2010
CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE AFINES AL MODELO DE EDUCACIÓN BASADA EN COMPETENCIAS
En la permanente búsqueda de la mejora, las innovaciones educativas han estado presentes, cuestionando postulados, debatiendo paradigmas, reorientando concepciones y proponiendo teorías, con miras a lograr su propósito, la mejora.
Sin embargo, no es posible afirmar que las innovaciones vienen a echar por el suelo aquellas teorías que cuestionan, de alguna manera hay fundamentos que continúan vigentes, de manera parcial o total, conservando aquéllos que son valiosos.
La explicación sobre los procesos internos que se producen durante el aprendizaje, que aporta la Teoría del Procesamiento de la Información, ofrece referentes interesante sobre cómo intervienen las sensaciones y las percepciones, en la interacción con el objeto de conocimiento, y cómo conseguir que un conocimiento pueda perdurar en el individuo, a través de una organización semántica, de manera que pueda ser recuperado posteriormente cuando sea necesario. Estos postulados están vinculados con el trabajo por competencias al reconocer que el aprendizaje es un proceso y que se está en constante aprendizaje, siendo relevante la recuperación de conocimientos previos en la construcción de nuevos saberes y conocimientos, por lo que si el individuo logra un aprendizaje significativo, perdurable, podrá cimentar aprendizajes posteriores.
En la teoría del Aprendizaje por Descubrimiento, desarrollada por Bruner, la mayor coincidencia que se encuentra con la actual propuesta, es el papel protagónico que juega el estudiante en su propio aprendizaje, a través de la experimentación directa, la comprensión o la deducción, en situaciones de aprendizaje estrechamente vinculadas con la realidad.
La Teoría del Aprendizaje Significativo, manteniendo una coincidencia con la Teoría del Procesamiento de la Información, en cuanto a la recuperación de conocimientos previos, propone la importancia de atender al desarrollo del estudiante para que el docente pueda proponer contenidos y actividades que le sean significativos, y funcionales. Con respecto al enfoque por competencias, en esto coinciden: en la importancia de la recuperación de conocimientos previos de los estudiantes, de desarrollar secuencias de actividades donde adquieran aprendizajes que sean funcionales, útiles y aplicables a circunstancias distintas, a través de la inferencia, resaltando el papel del docente, como agente importante en el diseño de las situaciones de aprendizaje.
El cognitivismo destaca la importancia de la motivación en el aprendizaje, a lo que también apuesta el enfoque por competencias, vinculando de una manera armónica el desarrollo de saberes cognitivos, saberes procedimentales y saberes actitudinales, que no pueden ser, ninguno de ellos, propiciados si no se dan en un clima apropiado, de confianza, seguridad y reto, donde el alumno no sólo se interese por aprender, sino que además crea que es capaz de lograrlo.
Jean Piaget, en su Teoría del Constructivismo, postula la construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio; señala que lo que se puede aprender en cada momento depende de la propia capacidad cognitiva, de los conocimientos previos y de las interacciones que se pueden establecer con el medio, afirmando que los estudiantes comprenden mejor cuando están envueltos en tareas y temas que cautivan su atención. Estas afirmaciones además de vincular la presente teoría con las mencionadas anteriormente, lo está, por supuesto, con el enfoque por competencias; reiterando, esta vinculación la establece en el protagonismo otorgado al estudiante como responsable de su propio conocimiento, la importancia de recuperar conocimientos previos, pues los estudiantes no llegan a la escuela sabiendo nada, el énfasis a la significatividad que deben guardar las situaciones de aprendizaje y el manejo de la motivación como factor sustancial en el proceso educativo.
Por último, la Teoría Socio-constructivista, de Vigotsky, se vincula de manera particular con la Educación Basada en Competencias, en que fundamenta el trabajo en las estrategias de trabajo colaborativo y el aprendizaje situado, destaca que todo aprendizaje tiene lugar en un contexto en el que los participantes negocian los significados, el aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores, donde los estudiantes a partir de sus representaciones individuales, surgidas de sus experiencias, contextos y saberes previos, intercambian y reconstruyen sus conocimientos.
De manera breve se cita la forma en que las teorías mencionadas se vinculan entre ellas y con el paradigma vigente, la Educación por Competencias, que rescata postulados de las corrientes que han transcendido hasta nuestros días para crear un eclectisismo nutrido por la teoría generada por nuevos investigadores, cuyo principal motor es alcanzar el propósito por el que nuevos paradigmas han sido creados constantemente: lograr una mejor calidad en la educación.
Sin embargo, no es posible afirmar que las innovaciones vienen a echar por el suelo aquellas teorías que cuestionan, de alguna manera hay fundamentos que continúan vigentes, de manera parcial o total, conservando aquéllos que son valiosos.
La explicación sobre los procesos internos que se producen durante el aprendizaje, que aporta la Teoría del Procesamiento de la Información, ofrece referentes interesante sobre cómo intervienen las sensaciones y las percepciones, en la interacción con el objeto de conocimiento, y cómo conseguir que un conocimiento pueda perdurar en el individuo, a través de una organización semántica, de manera que pueda ser recuperado posteriormente cuando sea necesario. Estos postulados están vinculados con el trabajo por competencias al reconocer que el aprendizaje es un proceso y que se está en constante aprendizaje, siendo relevante la recuperación de conocimientos previos en la construcción de nuevos saberes y conocimientos, por lo que si el individuo logra un aprendizaje significativo, perdurable, podrá cimentar aprendizajes posteriores.
En la teoría del Aprendizaje por Descubrimiento, desarrollada por Bruner, la mayor coincidencia que se encuentra con la actual propuesta, es el papel protagónico que juega el estudiante en su propio aprendizaje, a través de la experimentación directa, la comprensión o la deducción, en situaciones de aprendizaje estrechamente vinculadas con la realidad.
La Teoría del Aprendizaje Significativo, manteniendo una coincidencia con la Teoría del Procesamiento de la Información, en cuanto a la recuperación de conocimientos previos, propone la importancia de atender al desarrollo del estudiante para que el docente pueda proponer contenidos y actividades que le sean significativos, y funcionales. Con respecto al enfoque por competencias, en esto coinciden: en la importancia de la recuperación de conocimientos previos de los estudiantes, de desarrollar secuencias de actividades donde adquieran aprendizajes que sean funcionales, útiles y aplicables a circunstancias distintas, a través de la inferencia, resaltando el papel del docente, como agente importante en el diseño de las situaciones de aprendizaje.
El cognitivismo destaca la importancia de la motivación en el aprendizaje, a lo que también apuesta el enfoque por competencias, vinculando de una manera armónica el desarrollo de saberes cognitivos, saberes procedimentales y saberes actitudinales, que no pueden ser, ninguno de ellos, propiciados si no se dan en un clima apropiado, de confianza, seguridad y reto, donde el alumno no sólo se interese por aprender, sino que además crea que es capaz de lograrlo.
Jean Piaget, en su Teoría del Constructivismo, postula la construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio; señala que lo que se puede aprender en cada momento depende de la propia capacidad cognitiva, de los conocimientos previos y de las interacciones que se pueden establecer con el medio, afirmando que los estudiantes comprenden mejor cuando están envueltos en tareas y temas que cautivan su atención. Estas afirmaciones además de vincular la presente teoría con las mencionadas anteriormente, lo está, por supuesto, con el enfoque por competencias; reiterando, esta vinculación la establece en el protagonismo otorgado al estudiante como responsable de su propio conocimiento, la importancia de recuperar conocimientos previos, pues los estudiantes no llegan a la escuela sabiendo nada, el énfasis a la significatividad que deben guardar las situaciones de aprendizaje y el manejo de la motivación como factor sustancial en el proceso educativo.
Por último, la Teoría Socio-constructivista, de Vigotsky, se vincula de manera particular con la Educación Basada en Competencias, en que fundamenta el trabajo en las estrategias de trabajo colaborativo y el aprendizaje situado, destaca que todo aprendizaje tiene lugar en un contexto en el que los participantes negocian los significados, el aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores, donde los estudiantes a partir de sus representaciones individuales, surgidas de sus experiencias, contextos y saberes previos, intercambian y reconstruyen sus conocimientos.
De manera breve se cita la forma en que las teorías mencionadas se vinculan entre ellas y con el paradigma vigente, la Educación por Competencias, que rescata postulados de las corrientes que han transcendido hasta nuestros días para crear un eclectisismo nutrido por la teoría generada por nuevos investigadores, cuyo principal motor es alcanzar el propósito por el que nuevos paradigmas han sido creados constantemente: lograr una mejor calidad en la educación.
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