domingo, 9 de mayo de 2010

MI DESARROLLO DOCENTE

Realizar una reflexión en torno a mi elección y desarrollo profesional como docente, es muy sencillo, y aparentemente se ha dado en cierta estabilidad.
Me formé con Licenciada en Educación Preescolar en la Escuela Normal de Aguascalientes, institución en la que me he desarrollado profesionalmente desde 1988, año en que egresó la primera generación de Licenciados en las Escuelas Normales, de la que formo parte.
Al elevarse de nivel la educación normalista, dichas instituciones tenían la necesidad de modificar su estructura orgánica, por ello se creó, entre otros, el Departamento de Difusión Cultural y Extensión Educativa, y entonces tuve la gran fortuna de recibir la invitación de la entonces Directora Mtra. Marta E. Gallardo Topete, para integrarme a la Escuela como jefa de dicho departamento; ella creyó en mí, y por ello estoy muy agradecida, pues conservar mi trabajo ha dependido de mi desempeño, pero, en ese momento, ella me conocía como estudiante, no como profesionista.
Y, básicamente, ésa es mi historia, pues a la fecha continúo trabajando en mi Alma Mater, y no me he desarrollado en la profesión que como elección vocacional tomé. Pero dentro de ella he podido transitar por diferentes aulas, niveles e incluso puestos administrativos, y vivir un sinfín de experiencias en una de las pocas instituciones que fue creada, hace más de 130 años, para educar a la mujer, y a la fecha continúa bajo esa política
La experiencia dentro del Departamento antes mencionado fue muy interesante, de constante actividad y de una relación permanente con estudiantes, docentes de la institución y de otras, representantes de instituciones diversas: Instituto de Educación de Aguascalientes, Instituto Cultural de Aguascalientes, del circuito Centro Occidente, de grupos artísticos y culturales, equipos deportivos, entre otros, con el propósito de crear lazos de intercambio cultural, artístico y deportivos, impulsando a las estudiantes, a participar buscando su enriquecimiento personal y académico, pero también proyectando a la sociedad el trabajo que al interior del plantel se realiza. Durante los casi doce años que estuve al frente del Departamento aprendí muchas cosas, particularmente relacionadas con la organización y coordinación de eventos, previsión de recursos y aprovechamiento de espacios y tiempo; asimismo, desarrollé grandemente mis habilidades comunicativas y de empatía, pues si generaba conflictos o diferencias con alguno de los actores de la institución, o externos a ella, seguramente no contaría con su apoyo y mi trabajo se vendría abajo.
Y fue en mis inicios en este Departamento donde incursioné en el trabajo con grupos de estudiantes de Educación Media Superior, nivel que también es atendido en la institución, desarrollando cursos cocuriculares, particularmente, de Lectura y Ortografía. Sabía que quería desarrollarme profesionalmente como docente, pero aquí descubrí que éste era el nivel en que me sentía más plena. En este nuevo rol me desarrollé algunos años, y después, debido a necesidades que se presentaban en el plantel, al retirarse del plantel algún docente ya avanzado el ciclo escolar, me integré como docente en nivel Licenciatura, cuestión que también me agradó mucho.
Afortunadamente, las Escuelas Normales han venido sufriendo grandes cambios, y a partir del Programa para la Transformación y Fortalecimiento Académico de las Escuelas Normales, he podido participar de manera más constante en actividades de actualización, no sólo a nivel institucional y estatal, sino también a nivel nacional. Esto ha sido muy enriquecedor y me ha ayudado para poder ir modificando mi práctica docente, al reconocer mis debilidades e identificar cómo superarlas.
En dichas actividades de actualización he tenido la gran oportunidad de compartir experiencias, muy valiosas, con compañeros maestros de la escuela, entre los que están algunos que formaron parte importante en mis estudios, a nivel secundaria y en la escuela normal, pero también con docentes de otras instituciones, con sus propias características y problemáticas, y esto me ha permitido continuar creciendo profesionalmente.
De la misma manera he continuado participando en actividades de esa índole de nivel Bachillerato, y de manera más particular, al reconocerse institucionalmente la necesidad de trabajar colegiadamente.
Hace nueve años la actual directora de la escuela me invitó a integrarme a la Subdirección Académica, lo que me ha generado una mayor necesidad de continuar preparándome. Pero lo que más satisfacciones me da, y a la vez me permite continuar ampliando mis conocimientos sobre los estudiantes, enfrentarme a retos para poder apoyarles en sus conflictos personales, diseñar estrategias para propiciar aprendizajes y buscar dominar los contenidos programáticos que debo abordar en el desarrollo de los programas de estudio, es, sin duda, continuar como docente en el nivel Medio Superior.
Tengo que afirmar que me gusta mucho mi trabajo, y lo es además de porque hago lo que me gusta, también porque tengo una fuerte identidad institucional, y ésta es una característica que compartimos todos los que conformamos la comunidad escolar; también es importante comentar que en mi escuela el personal que la conforma, tanto docente como administrativo, permanece en ella por mucho tiempo: todos no conocemos bien, y el ambiente que prevalece en ella es de trabajo y cordialidad. Esto lo he reafirmado con esta nueva experiencia que compartimos un buen número de docentes: participar en esta especialidad en línea, donde nos hemos brindado mucho apoyo, es frecuente ver a docentes estudiando el programa, comentando sus actividades, y apoyándose en el manejo de la plataforma.
De manera personal, considero que aún tengo muchas áreas de oportunidad en mi desempeño como docente, y estoy consciente que algunas podré atenderlas y superarlas en corto plazo, aunque otras no será así. Pero tengo mucho interés porque así sea, entre las cosas que me mueven están las mismas alumnas: su alegría, sus inquietudes, su necesidad de definir su proyecto de vida, sus carencias académicas, las carencias afectivas, la cada vez más frecuente desintegración familiar y su deseo de aprender.
Tengo una buena y cordial relación con las estudiantes, que la he basado en el respeto, a mí no me parece una falta al respecto que me llamen por mi nombre, pero soy muy cuidadosa de la forma, el tono y las palabras que empleo para dirigirme a ellas; tengo claro que son personas y que debo de tratarlas con esa dignidad, y siempre he tenido una respuesta igual, respetuosa y en términos muy apropiados. Los docentes debemos marcar la pauta; si confiamos en que la respuesta de los estudiantes es apropiada, así lo será.
Realmente tengo pocas cosas o eventos que me han hecho sentir insatisfecha, y se refieren básicamente cuando hay estudiantes en las que no pude suscitar el interés por el estudio, cuando orientan su proyecto de vida por caminos equivocados o cuando intento poner en común con los padres de familia alguna situación problemática para que conjuntamente encontremos una solución y su actitud es negativa o de negación. Pero afortunadamente son situaciones aisladas y que no permito interfieran en mi trabajo.
Podría continuar escribiendo sobre lo que hago cotidianamente, y que me gusta tanto, pero por ahora concluiré mi escrito, esperando no haber divagando en torno a las consignas dadas para este producto.
Teresa Ramírez-

LA AVENTURA DE SER MAESTRO (comentario)


El texto de Esteve que se nos ha encomendado leer es muy agradable, no sólo por su fácil lectura, sino por la manera en que presenta la profesión docente, brindándonos elementos para revalorizarla y darle un sentido más profundo y trascendente.
El texto, en el apartado de las dificultades, describe el proceso que con seguridad todos vivimos, y que los nuevos docentes experimentan. Son problemas que en mayor o menor grado todos vivimos.
Recordando mi propia experiencia, creo que me identifiqué con la descripción que hace relacionada con la identidad docente, pues, de acuerdo con el modelo normalista en que me formé, los espacios destinados al acercamiento a la práctica eran muy cortos, pero además, no me desarrollé en el nivel de mis estudios profesionales. Además, mis inicios en el desarrollo dentro de la institución educativa no tenían nada que ver con el trabajo del aula y el desarrollo de programas de estudio. Mis primeras experiencias estaban más relacionadas con cuestiones administrativas y una relación más informal con las estudiantes. Cuando tuve la oportunidad de trabajar con un grupo, tuve grandes conflictos respecto de cómo promover el aprendizaje de las estudiantes, qué estrategias emplear, cómo interesar a las estudiantes y cómo asegurar que aprenderían los contenidos que pretendía yo que aprendieran. Yo no tenía claro quién era un docente en EMS, pues el perfil que conocía era el de Educación Preescolar, y por tanto me tomó tiempo crearme esa identidad.
Pero el tiempo y la experiencia van otorgando seguridad y, retomando las palabras de autor, libertad para desarrollarnos de la mejor manera para asegurar que nuestros alumnos aprendan.
Actualmente, uno de mis conflictos mayores es el tener claridad de los contenidos y no caer en las redes de los relativismos que en la sociedad prevalecen, pues al estar muy relacionada mi asignatura, Educación Cívica y Valoral, con temáticas que despiertan tanta polémica y que pueden desvirtuarse, es necesario estar preparada para responder u orientar a las estudiantes ante sus inquietudes, y que puedan formarse como personas íntegras, con una firme escala de valores y una alta responsabilidad ante las consecuencias de sus actos.
Ésta es mi aportación.
Teresa Ramírez

SABERES DE MIS ESTUDIANTES



Es muy interesante obtener información sobre mis estudiantes, me da la oportunidad de conocerlas más, pues aunque creo que así es hay temas que no investigo de manera específica; veo que trabajan en las computadoras, principalmente en las que la institución ha dispuesto para su uso, o que comentan entre ellas cuestiones relativas al internet, o que intercambias direcciones de correo electrónico, entre otras situaciones, que evidencias que están muy familiarizadas con su uso, pero no las había cuestionado de manera directa al respecto.
Con base en este ejercicio, pude identificar que mis alumnas realizar mayor número de actividades relacionadas con el uso del internet como espacio de comunicación social, pero aunque son pocas las relativas a su uso como reservorio, estas actividades las realizan con mucha frecuencia, principalmente bajar música y fotografías; en esta clasificación, incluyo las otras actividades que ellas señalaron, como son ver videos, películas y noticias.
Con respecto al grupo de actividades primeramente referido, algunas alumnas que tienen a sus familiares fuera de la entidad, aprovechan este medio para comunicarse con mucha mayor frecuencia que si lo hicieran vía telefónica. Afirman, en general, que usan frecuente el chat para comunicarse con sus amistades, así como el facebook, tanto para subir fotografías de su agrado o comentar las que otras personas suben a este espacio, incluso personas desconocidas por ellas.
Otro uso muy frecuente es la búsqueda y selección de información tanto relacionada con temas de las asignaturas que estudian como con temas de interés personal.
Enviar información a través del correo electrónico, ya sea de chistes, videos cómicos, presentaciones en powerpoint que circulan en el internet; reenvían mensajes que ellas reciben, y en algunas ocasiones se les ha solicitado enviar algunas tareas.
Algunas alumnas hacen presentaciones para trabajos de clase, y provechas fotografías que encuentran en internet, las cuales editan aprovechando programas para este fin que pueden bajar gratuitamente, algunos sólo por un período de tiempo muy breve.
Después de haber conocido esto de mis alumnas, no sólo tengo más información sobre ellas y sus competencias, sino que además conocí algunos usos del internet que ignoraba, y seguramente me faltan muchos por conocer, pero sobre todo me di cuenta que me falta mucho por aprender y mis alumnas tiene mucho que enseñarme.
Y si bien es cierto, que de ellas aprenderé a chatear, a crear y participar en el facebook, y a bajar programas de asistencia técnica, como los editores de fotografías, yo tendré que diseñar situaciones donde aprovechen todos estos saberes para construir colaborativamente sus aprendizajes, como podría ser buscar información relacionada con temas específicos y comparar la que aportan diferentes páginas o sitios de internet, analizándola para formarse un criterio bien fundamentado, registrándolo en textos que se publicarán en este medio. O bien, subir tareas para ser revisadas y comentadas por el grupo, propiciando así la coevaluación. Acceder a espacios muy distantes geográficamente a través del google earth para conocer y comparar diferentes realidades a partir de indicadores precisos. Estos por mencionar algunos, pero estoy segura que conforme pueda yo intercambiar puntos de vista, experiencias y conocimientos con mis alumnas y otros docentes, tanto de manera personal como virtual, podré ir definiendo claramente la forma en que puedo aprovechar el internet en mi aula de clases.

Teresa de Jesús Ramírez Gómez