domingo, 9 de mayo de 2010

LA AVENTURA DE SER MAESTRO (comentario)


El texto de Esteve que se nos ha encomendado leer es muy agradable, no sólo por su fácil lectura, sino por la manera en que presenta la profesión docente, brindándonos elementos para revalorizarla y darle un sentido más profundo y trascendente.
El texto, en el apartado de las dificultades, describe el proceso que con seguridad todos vivimos, y que los nuevos docentes experimentan. Son problemas que en mayor o menor grado todos vivimos.
Recordando mi propia experiencia, creo que me identifiqué con la descripción que hace relacionada con la identidad docente, pues, de acuerdo con el modelo normalista en que me formé, los espacios destinados al acercamiento a la práctica eran muy cortos, pero además, no me desarrollé en el nivel de mis estudios profesionales. Además, mis inicios en el desarrollo dentro de la institución educativa no tenían nada que ver con el trabajo del aula y el desarrollo de programas de estudio. Mis primeras experiencias estaban más relacionadas con cuestiones administrativas y una relación más informal con las estudiantes. Cuando tuve la oportunidad de trabajar con un grupo, tuve grandes conflictos respecto de cómo promover el aprendizaje de las estudiantes, qué estrategias emplear, cómo interesar a las estudiantes y cómo asegurar que aprenderían los contenidos que pretendía yo que aprendieran. Yo no tenía claro quién era un docente en EMS, pues el perfil que conocía era el de Educación Preescolar, y por tanto me tomó tiempo crearme esa identidad.
Pero el tiempo y la experiencia van otorgando seguridad y, retomando las palabras de autor, libertad para desarrollarnos de la mejor manera para asegurar que nuestros alumnos aprendan.
Actualmente, uno de mis conflictos mayores es el tener claridad de los contenidos y no caer en las redes de los relativismos que en la sociedad prevalecen, pues al estar muy relacionada mi asignatura, Educación Cívica y Valoral, con temáticas que despiertan tanta polémica y que pueden desvirtuarse, es necesario estar preparada para responder u orientar a las estudiantes ante sus inquietudes, y que puedan formarse como personas íntegras, con una firme escala de valores y una alta responsabilidad ante las consecuencias de sus actos.
Ésta es mi aportación.
Teresa Ramírez

No hay comentarios:

Publicar un comentario